martes, 19 de enero de 2016

                             El camino de la vida

No es un tropezón,
una caída infinita.
Es resbalar
y retomar de nuevo
nuestros pasos.
No es una piedra en un camino,
un obstáculo tan grande,
que nos impida tomarla
y correrla hacia un costado.
No es la rama caída
un árbol sin vida.
Juntemos cada piedra, cada rama
y caminemos con ellas.
Y cuando mucho nos pesen,
allí estará la hierba para descansar,
y el agua fresca
para calmar nuestra sed de fatiga,
y sentir el alivio que necesitamos.
Es este camino de la vida,
plagado de intrigas
que a veces nos pesa
y nos lastima,
pero nunca nos deja
sin puentes para cruzar,
y nos regala bellezas.
Sólo debemos buscarlas,
porque estar, están.
Juntemos la piedra,
y también la flor.
La vida nos da todo.
Busquemos. Empecemos ya mismo.
Hoy.


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