miércoles, 24 de agosto de 2022

    Te fuiste amor un día y todo cambió...
y entonces en esta tristeza una llora.
Y una llora por mucho o por nada.
Por las historias vividas.
Por tiempos pasados,  por el incierto y nuevo presente.
Una llora por sueños rotos.
Por promesas incumplidas, por las que pudo concretar.
Porque afuera llueve intensamente.
Porque hay un  sol radiante que todo lo ilumina.
Una llora por una canción... un sonido, un suspiro,
 una fragancia,  una brisa.
 Por los colores del cielo ... el arco iris
Por la belleza que asoma en cada cosa que admiras.
Porque había tanto tiempo y era apenas un instante.
Una llora...
Por los días amargos.
Y por los días vividos intensamente.
Por  las horas que no pasan nunca.
Por las horas que ya partieron.
Una película, una historia,
una carta, un secreto.
Una foto ...ciento de fotos...recuerdos imborrables.
Porque es otoño y los días son grises.
Porque es primavera y está repleta de bellos matices.
Por amaneceres increíbles, por  alucinantes atardeceres
Por los días, por las noches.
Por la luna, por las estrellas.   
Por la serenidad o por la ruidosa tormenta.
Una llora ...por una mesa vacía.
Por una  silla en espera.
Por la cama algo fría.
Por la soledad, por la ausencia de besos, por una caricia.
Por las alegrías, por las risas, por los momentos felices, por la dicha de haberlos vivido.
Por las  peleas y enojos,  por  absurdos desencuentros.
Por los viajes juntos, los momentos compartidos, los abrazos, por las charlas cortitas,  por una copa de vino,
o  un café en las frías noches de llovizna.
Por las largas caminatas a la orilla del mar.
Por los silencios, por los pactos trazados sobre la arena en una playa...
Por tantas cosas vividas.
Una llora porque sí y porque no.
Con la emoción a flor de piel.
Las lágrimas brotan sin buscarlas. 
Te desbordan, se deslizan,  te recuerdan en casi todas las cosas que aún estás con el  alma a veces muy ausente.
Una llora y solo así cuando te sientas vacía de tanta entrega, cuando sientas que ya derramaste un mar repleto de lágrimas, seca un poco tu cara y no pienses más en nada... agradece cada instante vivido, solo agradece...
respira...calma... silencia tu mente.
Permite soltar...entregar tu corazón .. agradece.
 Cuando una ya no llora, no es que  olvida, solo siente  que pudo empezar a reeescribir otro instante, un nuevo día, honrar cada momento  y transformar el dolor en una necesaria, sanadora, equilibrada y merecida paz en su vida...
#te amaré por siempre
Inés


El año que no fue.
El año de bocas tapadas, de silencios, de incertidumbres.
El año de abrazos no dados, de necesidad contenida.
De espera, de desencuentros.
De reinventarnos cada día.
Un año donde  muchas veces parecía repetirse el mismo día.
Así había cambiado todo de repente.
Un año de mucho dolor, de familias que no pudieron despedirse...
De gente que no pudo ni levantarse...
De sueños rotos, de llantos y  amargas noches...
Pero también de valiosa gente cuidando nuestra salud y arriesgando la propia... y en otros planos también... todo fue tan necesario... Hubo buena gente ayudando
En este año que no fue, duplicamos esfuerzos, tuvimos que reinventarnos, aprender a sostenernos, aprender a abrazarnos con nuestros propios brazos.
A mirar de lejos a nuestra gente querida y fuimos afortunados los que pudimos hacerlo.
Fue un año de aprender a mirarnos cada uno y en lo personal, de mirar nuestras luces y nuestras sombras.
De enojarnos y de volver a amarnos, de aceptarnos, de ver que todo puede  cambiar en un segundo.
Así de rápido...
El año que no fue nos enseñó a mirar de otra forma, a mirarnos bien adentro, a reconocernos y aceptarnos tal como somos, con nuestros defectos y  nuestras virtudes... a empezar los cambios... hubieron los que crearon maravillas con sus manos, con lo que pudieron, los que tuvieron que contener, que seguir trabajando desde otro ámbito, fabricar espacios de encuentros virtuales.. fabricar, crear, inventar, todo hecho con mucho amor... el año que no fue, floreció más que nunca la naturaleza, brilló en todo su esplendor,  pero también se rebeló y ardió en dolorosas llamas.
2020 me cuesta pensarte.
Pero te agradezco la enseñanza.
2021 bienvenido acá estoy esperándote mucho más fuerte, más afianzada y esperanzada de algo mucho mejor para cada uno de los que habitamos este bendito planeta.
Hoy brindo por los que no pueden brindar.
Hoy brindo por la vida.

 La mesa ya no es la misma.

Y es que cuando las ausencias se hacen presente las fiestas dejan de ser fiestas en esos momentos.

Pero llega otra Navidad y otro nuevo Año y otro cumpleaños y otra primavera   y más fechas que recuerdan y  se sentirá que todo ha cambiado para siempre...

Entonces con el tiempo  empiezas a entender que tu paz interior es lo que cuenta.

Que diste todo, que amaste mucho y que todo ese amor que supiste dar, es lo único importante en la vida.

Armonía en los actos y en tu vida.

Paz en tu corazón.

Y a seguir amando ...por los que están y por los que ya no están...por los buenos momentos

Por la buena gente,  por las buenas compañías, por vivir cada instante lo mejor que puedas.

 Por recuperar la sonrisa a través de cada lágrima vertida.

Porque la vida es eso, es todo lo bueno y lo no tan bueno.

Porque somos este mismo instante y porque merecemos lo mejor para nosotros.

Y agradecer.. agradecer siempre.

Amarnos y seguir amando...

Amar la vida.


Bella Navidad...Felices fiestas